Acerca de Max Mayer
En 1895, el empresario suizo Max Meyer fundó el Colorificio Italiano en Milán, que más tarde se convirtió en MaxMeyer.
En esa época, los suizos, franceses, alemanes y austrohúngaros que vivían en Milán eran especialmente activos en el sector industrial y comercial.
La planta era de tamaño medio, con unos 50 empleados, y estaba ubicada en una zona caracterizada por un fuerte desarrollo industrial y comercial a lo largo del siglo XIX. En aquellos años, las pinturas en polvo mezcladas con aceite de linaza empezaron a cobrar importancia.
A los pocos años, los fabricantes de carruajes transformaron su actividad artesanal original y comenzaron a dedicarse a la producción de vehículos motorizados. La planta de MaxMeyer participó en este gran cambio.
Desde la década de 1930 y hasta la de 1980, MaxMeyer trabajó codo a codo con la industria de automoción italiana. Fiat y Alfa son líderes mundiales en el diseño de automóviles deportivos y de lujo. MaxMeyer apoya a estas empresas desarrollando productos y acabados a medida que garantizan durabilidad y color. Durante la Segunda Guerra Mundial, algunos bombardeos dañaron la planta, lo que obligó a trasladar la producción a la Via Comasina, la sede actual en Milán. La nueva planta se construyó según los estándares más modernos y se equipó con la maquinaria más avanzada: MaxMeyer siguió evolucionando, convirtiéndose en una auténtica industria química que hizo de la tecnología su punto fuerte. Alcanzó una posición de liderazgo en el mercado italiano y comenzó su expansión internacional.
Desde mediados de la década de 1950, MaxMeyer se adentró en la industria siderúrgica y de automoción, en rápida evolución, con sus pinturas de resinas nitrocelulósicas producidas específicamente para la carrocería.
A principios de los años 80, MaxMeyer adquirió a su competidor más importante en Italia, Duco, dando lugar al nacimiento de MaxMeyer Duco S.p.A, conocida por su gama completa de productos que cumplen con los requisitos de calidad y facilidad de uso.
Durante todo el siglo pasado, MaxMeyer se convirtió en una importante compañía internacional en el sector del repintado, reafirmando su filosofía original: mejorar el negocio de sus clientes, simplificando el trabajo del pintor mediante productos de alto rendimiento que, a la vez, son fáciles de usar.
Años y años de investigación y aplicaciones prácticas al servicio de los clientes han hecho de MaxMeyer una empresa con conocimientos técnicos profesionales de valor incalculable.
En 1997, PPG Industries culminó la adquisición de MaxMeyer Duco S.p.A, reforzando la posición de PPG como proveedor líder de pinturas para automoción en Europa.

